¿Estamos 'malcriando' a los niños? La verdad sobre criar con respeto en un mundo de opiniones arcaicas"


 

 

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 La crianza es un viaje profundamente personal, marcado por instintos que, cuando se escuchan con valentía, pueden guiarnos hacia conexiones más auténticas y amorosas con nuestros hijos. Mi experiencia como madre, primero en la juventud y ahora en una etapa más madura, me ha enseñado que el tiempo, la información y la confianza en una misma son pilares fundamentales para desafiar paradigmas obsoletos. La crianza respetuosa no es un capricho ni una moda: es un acto revolucionario que prioriza el bienestar emocional del niño, validando sus necesidades y sentimientos en un mundo que aún insiste en medir el éxito parental por la sumisión infantil, porque los niños tienen voz y su voz debe ser escuchada, sus necesidades respetadas y sus emociones que son tan auténticas deben ser validadas.

Tus instintos son válidos: la ciencia los respalda. La crianza respetuosa, basada en el apego seguro y la neurociencia, demuestra que responder con sensibilidad a las necesidades emocionales de los niños fortalece su desarrollo cerebral, autoestima y capacidad para regular emociones. Estudios muestran que los niños criados con empatía y conexión suelen ser más independientes y resilientes a largo plazo.

Frases como "malcriarás al bebé si lo cargas mucho" son mitos desmentidos. Los bebés no manipulan; buscan seguridad. Abrazarlos y validar su llanto reduce el estrés tóxico y construye confianza.


 

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 Cómo manejar las críticas: límites claros y comunicación

Ejemplo práctico: Cuando alguien sugiere "darle un pao pao" o ignorar su llanto, puedes responder con firmeza y calma: "Respeto tu opinión, pero he decidido guiarme por métodos que priorizan su bienestar emocional. Confío en que esto le ayudará a crecer sintiéndose segura".

Usa "yo" en lugar de "tú": Evita juicios hacia los demás. Enfócate en tu elección: "Yo prefiero tomarme el tiempo para explicarle las cosas, así aprendemos juntas".

Educa con datos: Comparte recursos breves (ej.: libros como "El cerebro del niño" de Daniel J. Siegel o cuentas de divulgación en redes) para quienes estén abiertos a escuchar.





 


La etapa del toddler: normaliza la "rebeldía"

 Comparar esta fase con la adolescencia es acertado: es una etapa de autonomía emergente. Frustrarse, negarse a cooperar o explorar límites es saludable. Tu rol es acompañar, no controlar.

 Ejemplo: Si se resiste al pañal, usa humor o elección limitada: "¿Quieres que te lo pongamos cantando o saltando?" 

Validar su emoción: "Sé que no te gusta, pero es necesario. Después jugamos a...".

Evita el poder vs. poder: No es una batalla. Si llora, mantén la calma y reconoce su sentir sin ceder en lo esencial. Con tiempo, aprenderá a colaborar desde la confianza, no el miedo.

 

                                                                                  


 

                                                      Protege tu espacio y el de tu hijo(a)

 Límites físicos y emocionales: Si alguien insiste en besarle, darle dulces o burlarse de tus métodos, sé clara: "Entiendo que lo hagas con cariño, pero hemos decidido que el /ella decida sobre su cuerpo/comida. Te agradezco que respetes eso".

 En el momento en que te conviertes en madre/padre, eres responsable de ese ser. Es tu deber hacer de esa personita un ser humano saludable en todo aspecto, no todo el mundo es capaz de entender las decisiones que tomes para el bienestar de tu hijo (a), sin embargo tu método de crianza (aunque parezca grosero decirlo), no es de la incumbencia de alguien más, así sean familiares deben respetar tú método cómo en alguna oportunidad tu habrás respetado los de cada quien.

Alejarse es válido: Si ciertas personas no respetan tus decisiones (ej.: consumir alcohol cerca de el o ella o llegar sin avisar), prioriza tu paz. Rodéate de quienes apoyen tu estilo sin juzgar. 

                                                                                        

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   No estás sola: busca comunidades afines

 Conéctate con grupos de crianza respetuosa (presenciales o virtuales). Compartir experiencias reduce la sensación de aislamiento y refuerza tu convicción.

Libros recomendados: "Disciplina sin lágrimas" (Tina Payne Bryson), "Cómo hablar para que los niños escuchen" (Faber & Mazlish), o "La revolución de las madres" de Esther Vivas

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     Confía en el legado que construyes

   Si tienes hijos mayores ellos son testimonio de que, a pesar de las presiones, supiste criar con amor. Ahora, con más herramientas, estás sembrando en tu hijo (a):

 Autonomía: Al validar sus emociones, aprende a tomar decisiones.

 Empatía: Al tratar sus sentimientos con respeto, ella replicará esto con otros.

Resiliencia: Al no evitarle frustraciones, pero acompañarlas, desarrolla herramientas internas

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                   Frases para recordar en momentos difíciles:

 "No estoy criando a un niño 'fácil'; estoy criando a un futuro adulto consciente".

 "El respeto no se exige; se modela".

"El tiempo que inviertes en conexión hoy, evita desconexión mañana".


"Porque criar con amor no es una debilidad... es sembrar fortalezas"


Te invito a descargar mi Ebook sobre parte de lo que fue mi proceso en la crianza respetuosa y algunos obstáculos que me encontré en ese camino, además encontrarás tips para hacer mas sencillo el recorrido de una hermosa maternidad:  Omidiero


Agradezco el Apoyo...

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